Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer....

Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer. Convocatoria de propuestas de 2017

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El Fondo Fiduciario de la ONU para Eliminar la Violencia contra la Mujer («Fondo Fiduciario de la ONU») es un mecanismo multilateral mundial que presta apoyo a las medidas nacionales tomadas para poner fin a una de las violaciones de los derechos humanos más extendidas en el mundo. Establecido en 1996 mediante la Resolución de la Asamblea General de la ONU 50/1661 , el Fondo Fiduciario de la ONU está administrado por la Entidad de las Naciones Unidas para la Igualdad de Género y el Empoderamiento de las Mujeres (ONU Mujeres) en nombre del sistema de las Naciones Unidas. El movimiento para prevenir y poner fin a la violencia contra las mujeres y las niñas ha realizado enormes avances desde que se estableció el Fondo Fiduciario de la ONU hace más de 20 años. No obstante, a pesar del claro progreso, la violencia contra las mujeres sigue suponiendo una crisis de derechos humanos que afecta a mujeres y niñas de todo el mundo, independientemente de su clase, etnia, edad, orientación sexual, discapacidad o cultura. Dicha violencia se sitúa en el extremo de un espectro de discriminación que niega una serie de derechos a las mujeres y niñas y que constituye uno de los principales desafíos transversales identificados en Transformar nuestro mundo: la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (los ODS), adoptado por la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2015.

Es en este contexto en el que el Fondo Fiduciario de la ONU lanza su Convocatoria de propuestas de 2017. Mediante su 21º ciclo de subvenciones, el Fondo Fiduciario de la ONU tiene por objetivo prestar apoyo a las organizaciones de la sociedad civil que cumplen los requisitos para recibir financiación al amparo de tres áreas programáticas de su Estrategia 2015-2020: 1) Mejorar el acceso de las mujeres y niñas a servicios multisectoriales esenciales, seguros y adecuados para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas; 2) aumentar la efectividad de la legislación, las políticas, los planes de acción nacional y los sistemas de rendición de cuentas a fin de prevenir y poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas, y 3) mejorar la prevención de la violencia contra las mujeres y niñas a través de cambios en los conocimientos, las actitudes y las prácticas. Dentro de este marco general, el Fondo Fiduciario de la ONU ha establecido dos ventanillas de financiación temáticas que centran su atención en lo siguiente:

a) abordar la violencia contra las mujeres y niñas en el contexto de los desplazamientos forzados actuales y la crisis de los refugiados, y

b) abordar la violencia contra las mujeres y niñas con discapacidades.

Áreas programáticas prioritarias del Fondo Fiduciario de la ONU

Las áreas programáticas del Fondo Fiduciario de la ONU complementan las medidas nacionales y de la ONU ya existentes dedicadas a proteger los derechos humanos y promover la igualdad de género en el contexto de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y otros compromisos internacionales existentes para poner fin a todas las formas de violencia contra las mujeres y niñas.

Las propuestas deben contribuir a una o más de las siguientes áreas, que son el elemento fundamental del plan estratégico del Fondo para 2015-2020:

1) Mejorar el acceso de las mujeres y niñas a servicios multisectoriales esenciales, seguros y adecuados para poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas;

2) aumentar la efectividad de la legislación, las políticas, los planes de acción nacional y los sistemas de rendición de cuentas a fin de prevenir y poner fin a la violencia contra las mujeres y niñas, y

3) mejorar la prevención de la violencia contra las mujeres y niñas a través de cambios en los conocimientos, las actitudes y las prácticas. A modo de ejemplo únicamente, las propuestas pueden tener en consideración los siguientes aspectos:

• Desarrollar estrategias específicas para la prevención inicial de la violencia contra mujeres y niñas, esto es, estrategias que conducirán a que la violencia se detenga incluso antes de que ocurra en un primer lugar. Entre los ejemplos encontramos los siguientes: enfoques e intervenciones basadas en la comunidad o institución educativa o colaboración con hombres y niños para cambiar las normas de género y la aceptación de la violencia, entre otros.

• Garantizar el acceso de las supervivientes a la justicia al reforzar la ejecución de la legislación nacional vigente y su armonización con los estándares internacionales y regionales en materia de derechos humanos, así como el acceso a servicios de calidad sanitarios, de otra naturaleza y apoyo. Entre estos se incluye la creación o ampliación del acceso a servicios, tales como líneas directas, espacios seguros, asistencia jurídica y en casos de crisis, entre otros.

• Empoderar a las mujeres para que comprendan y reclamen sus derechos y movilizar a las comunidades para que muestren «tolerancia cero» a través de la adquisición de conocimientos jurídicos básicos sobre derecho y políticas internacionales, nacionales y locales, así como mediante oportunidades socioeconómicas (incluido el empleo) para mujeres y niñas para romper con el ciclo de violencia.

• Reforzar las medidas para abordar el amplio rango de violencia contra las mujeres y niñas en situaciones de conflicto y posconflicto, incluidas las medidas para prevenir y abordar las violaciones como método sistemático de guerra por parte del Estado y los actores no estatales.

• Responder a las necesidades y derechos de los grupos que están especialmente desatendidos y excluidos, como las mujeres y niñas que viven en situación de pobreza, adolescentes y jóvenes, mujeres migrantes trabajadoras, trabajadoras domésticas, comunidades indígenas, mujeres y niñas que viven con VIH o discapacidades, mujeres y niñas que han sido víctimas de la trata de personas, entre otras; o que han sido sometidas a formas o problemas de violencia especialmente desatendidos, como la violencia sexual contra niñas y mujeres jóvenes, abusos durante el embarazo o violencia económica.

• Garantizar los compromisos de políticas estratégicas y los presupuestos para su ejecución trabajando para garantizar que el fin de la violencia contra mujeres y niñas se incorpora a los principales marcos de desarrollo y financiación nacionales, como las estrategias de reducción de pobreza, los planes de desarrollo nacionales, los planes nacionales en materia de VIH y SIDA, los enfoques a nivel de sector, los marcos de consolidación de la paz y reconstrucción con posterioridad a un conflicto o los futuros planes relacionados posteriores a 2015.

• Captar partes interesadas relativamente «nuevas» que juegan un papel fundamental pero en gran parte sin explotar a la hora de prevenir y abordar la violencia contra las mujeres, como podrá ser trabajar con hombres y niños, gente joven, organizaciones confesionales, empleadores y organizaciones sindicales, entre otros grupos estratégicos.

• Prestar apoyo a la ejecución de todos los instrumentos en materia de derechos humanos acordados a nivel internacional y regional, así como las recomendaciones que sean relevantes para la prevención y eliminación de la violencia contra las mujeres y niñas, como al Comité de la Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer (CEDAW), y las recomendaciones del quincuagésimo séptimo periodo de sesiones de la Comisión de la Condición Jurídica y Social de la Mujer.

Plazo de presentación de postulaciones en línea: 5 de diciembre de 2017

Más información en:

http://www2.unwomen.org/-/media/field%20office%20untf/publications/2017/call%20for%20proposals/untfevaw_2017_call4proposals_es.pdf?la=en&vs=955

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