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COMUNICACIÓN PÚBLICA: DESAFÍO DE LA RELACIÓN ENTRE GOBIERNOS LOCALES Y CIUDADANÍA

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La comunicación pública se erige como una poderosa herramienta de evolución, dentro de los gobiernos locales, los organismos responsables de esta área desempeñan una importante misión: ser el canal mediante el cual, el gobierno pueda concretar una conexión directa con la ciudadanía. Cada receptor que se encuentra en el medio, crea dos verdades, la propia y la del emisor, dos percepciones de un momento, que pueden durar segundos, años, una vida. La influencia directa que pueden llegar a tener sobre los sujetos está basada en la edificación de una realidad; una construcción social que tiene como punto de partida dar satisfacción a las necesidades que la ciudadanía demanda a sus gobernantes; por lo cual, concluyendo que la representación que, como localidad, se transmita a los ciudadanos deberá de reflejar en su totalidad una constante inversión de acciones positivas que, al mismo tiempo, generen una imagen de reconocimiento y credibilidad. Un gobierno que sabe escuchar es un gobierno que sabrá cómo responder.

Pero ¿Qué sucede cuando la ciudadanía no logra ver reflejadas sus necesidades en acciones materiales? Surge la necesidad de indagar, tomar acción y salir a alzar la voz. Actualmente, la brecha digital nos ha permitido tener acceso a la información pero ¿Qué pasa cuando nuestro gobierno local NO sabe cómo comunicarse? Aquí es donde entra el tema de análisis y estudio que se ha elaborado y se hace reconocer la importancia de saber identificar a la comunicación, como un eje rector dentro de las políticas públicas más importantes de la agenda local.

Actualmente ¿Cómo se ejerce la comunicación pública dentro de las instancias gubernamentales? En un caso particular como el de México, por citar un ejemplo, se puede visualizar una crisis de manejo de información y un deficiente control de la imagen institucional; donde cada vez se hace más evidente la apatía ciudadana y el inconformismo ante la mirada indiferente de los gobernantes, quienes recuerdan que se deben a los ciudadanos únicamente cuando hay comicios electorales pero, ¿Qué pasa durante el tiempo de mandato? ¿Cómo tiene que ser la relación entre gobierno y ciudadanos? Canel y Sanders argumentan que la comunicación en instituciones del Estado debe basarse en relaciones de «comprensión mutua» entre gobierno y ciudadanos, contexto en el cual éstos últimos deben participar activamente teniendo en cuenta el valor y la importancia que representa la existencia de un diálogo continuo entre los ciudadanos y sus instituciones (2013: 10); ¿Pero qué ocurre cuando en la comunicación no existe cercanía, se ve fragmentada y no se le da un espacio determinante y representativo? Se abren dos posiciones; por un lado las opiniones públicas indirectas del ciudadano (manifestaciones en redes sociales como memes y vídeos de conciencia social) que se hacen comunes y ponen en duda a la organización ante su público; surgen los famosos héroes cívicos, o reporteros ciudadanos, quienes manejan la información de acuerdo a la percepción que se vive en el momento, las opiniones de la gente y el impacto que generan en redes sociales; creando en muchas ocasiones un resentimiento social y la negatividad en la participación dentro del ejercicio público;  y por otro,  opiniones públicas directas de la instancia gubernamental, las cuales provienen del departamento de comunicación de cada organización y que tienen como principales funciones, cuando son bien orientadas, las de comunicar, administrar y difundir la información relacionada con las actividades de comunicaciones e imagen institucional de cada organismo gubernamental, así como coordinar, proponer e implementar estrategias que permitan una comunicación directa y fluida entre gobierno y ciudadano, logrando con esto dirigir su atención hacia la satisfacción del interesado; funciones que desde afuera resultan difíciles de comprender y, por lo tanto, se ven entorpecidas al no darles su valor y mérito por la apatía del ciudadano y la falta de interés de las autoridades de estar en una continua campaña de cercanía con la población.

No es un secreto para nadie que no hay gobierno perfecto y que por mucho que se alardee de llevar una magnifica administración con números maquillados, obras de pantalla, millones de pesos en ayudas y subsidios de manera mediática, nada logra satisfacer al ciudadano como el ser no solamente escuchado, sino a su vez atendido. Y, por atención, no se trata sólo de escuchar y mandar a archivar sus peticiones, sino de materializar una realidad social que trascienda y deje huella en las futuras generaciones. Es por ello que pareciera estar creciendo el inconformismo y se hiciera más evidente día con día, porque las soluciones no están llegando y las necesidades van aumentando; sin embargo ¿Cómo reaccionar ante las demandas de la ciudadanía? Con Comunicación Pública.

La labor del comunicador va más allá de emitir mensajes esperando que su público genere un interés y busque la cercanía, el poder que ejerce su opinión puede ser determinante al punto de generar una invitación directa de participación ciudadana en al ejercicio público. Su protagonismo puede sumar de manera persuasiva mensajes que generen un impacto empático y retroalimentado, donde el receptor sea no sólo un cúmulo de demandas sino también de propuestas que incrementen el valor del organismo gubernamental y con la suma de esfuerzos, potencialice su reputación ante otras instancias. Más allá de ser obligación del gobierno el informar, y ser derecho del ciudadano el mantenerse informado, la comunicación pública se hace efectiva cuando todos los entes sociales son parte de ella y sus estilos, opiniones y resultados generan el impacto esperado;, razón por la cual la estrategia comunicativa y el marketing van de la mano.

En una carrera contra el tiempo, en donde todos los gobiernos se encuentran incluidos y en la que los líderes mundiales adoptaron un conjunto de objetivos globales para erradicar la pobreza, proteger el planeta y asegurar la prosperidad para todos como parte de una nueva agenda de desarrollo sostenible; parece increíble que se haya dejado pasar por alto un eje protagonista dentro de las acciones marcadas en la agenda al 2030, ¿Cómo lo vamos a comunicar? Y ¿Cómo piensan sobrellevar esta época en la cual la opinión pública se hace presente en todos los medios posibles? Esto nos lleva a decir…

 

ODS sin Comunicación Pública ¿Hacia dónde se dirigen?

Antes de profundizar sobre un panorama sin comunicación dentro de las ODS, es importante primeramente definir ¿Qué son los ODS? Los objetivos de desarrollo sostenible son un conjunto de 17 objetivos y 169 metas destinadas a resolver los problemas sociales, económicos y ambientales que aquejan al mundo, su principal meta es verse realizados dentro de una agenda pactada al 2030, por lo que su relevancia es tal que en los próximos trece años restantes será un tema que cause polémica. Pocos serán quienes tengan acceso puntual a la información que por derecho los ciudadanos tienen sobre temas de vital trascendencia como la educación, la salud y el medio ambiente a nivel mundial; sus razones serán directas, como el hecho de pasar por alto la importancia de ser comunicados, al no incluir a la comunicación dentro de la agenda pública y la apatía de la sociedad ante temas mundiales muy distantes de sus localidades; sin embargo, aún como componentes de un mismo plano.  Mantener al margen a un eje preponderante como lo es la comunicación, conlleva a no considerar vital el crear estrategias de comunicación que permitan la participación activa no sólo de los líderes y dirigentes de los organismos gubernamentales, sino de igual manera, de los ciudadanos, quienes, con el poder de la opinión pública, pueden generar lazos que permitan una generación de políticas públicas eficientes, basadas en los objetivos trazados dentro del desarrollo sostenible. La comunicación pública tiene el poder para canalizar, crear conciencias y difundir a cada rincón del planeta objetivos de desarrollo reales apegados a una contextualización social y cultural según las localidades, de forma que sean fácilmente entendibles y despierten el interés por querer aportar a su crecimiento. Solamente trabajando en equipo con las municipalidades, la comunicación logrará ser el puente mediante el cual existan acercamientos importantes con la vanguardia y la implementación de dichos objetivos, con la finalidad de contrarrestar el rezago y las carencias que actualmente afectan a cada localidad; motivo suficiente para apreciar la importancia de crear estrategias de comunicación que integren propósitos reales y metas alcanzables; y los ODS lo son.

Referencias:

CANEL, M. J; SANDERS, K. (2013). Government Communication: Cases and challenges. New York – London: Bloomsbury Academic.

Objetivos y metas de desarrollo sostenible